(i)

A pesar del tiempo que ha pasado sola, sigue estando confundida. Aparece en mi vida desbancando mis ideas, intentando cambiarlas, desatando mi ira. Me convierte en un fantasma, que procrea humanos llenos de quejas, encerrados en un mundo perfecto, que no son capaces de ver. Un fantasma que disfruta, sin ser persona; que tumbado contempla los muros que le separan de la fugaz realidad y espera alargar la dicha.

Han pasado años desde que la conocí, tormentosa coincidencia que logró cambiarlo todo. Una tarde de verano, de calores y sudor, me esperó hasta saciarme de vida y caí rendido a sus pies. Aparentemente era así, llena de defectos incorregibles, como debía de ser todo. Envolvente, desafiante, incontrolablemente bella. 

Sus palabras, en la voz falsa de una mujer que dice la verdad, porque no conoce ninguna, consiguieron acabar con las dudas al respecto. No sé cuándo decidí ponerme a su merced, preparar mi cuerpo para cada sufrimiento nuevo, dejando de desear que acabase el dolor.

Yo, un fantasma que pasea por campos iluminados y floridos, con los pies sobre una tierra compuesta de pedazos de mujer. Una sola mujer, que me convirtió en mentira. 

Las peleas, tan continuas, parecían una sola. Recordaba las palabras de un amigo, una oda a la paz, oraciones de la infancia… no había nada conocido que calmara tal herida. Una mujer herida, que no sabe a dónde va. Mi mujer herida, acabando con mis sueños, desfigurándome a pocos, excavando en el infierno, en busca de algo aun peor.  

 

31.mayo.09
pm

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Mario Benedetti “te quiero”

Siempre en mi recuerdo, uno de mis favoritos.

Tus manos son mi caricia,

mis acordes cotidianos;

te quiero porque tus manos

trabajan por la justicia.

Si te quiero es porque sos

mi amor, mi cómplice, y todo.

Y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro

contra la mala jornada;

te quiero por tu mirada

que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía,

Tu boca no se equivoca;

te quiero por que tu boca

sabe gritar rebeldía.

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo.

Y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

Y por tu rostro sincero.

Y tu paso vagabundo.

Y tu llanto por el mundo.

Porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aurora,

ni cándida moraleja,

y porque somos pareja

que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraíso;

es decir, que en mi país

la gente vive feliz

aunque no tenga permiso.

Si te quiero es por que sos

mi amor, mi cómplice y todo.

Y en la calle, codo a codo

somos mucho más que dos.

Mario Benedetti “corazón coraza”

Porque te tengo y no

Porque te pienso

porque la noche está de ojos abiertos

porque la noche pasa y digo amor

porque has venido a recoger tu imagen

y eres mejor que todas tus imágenes

porque eres linda desde el pie hasta el alma

porque eres buena desde el alma a mí

porque te escondes dulce en el orgullo

pequeña y dulce

corazón coraza

 

porque eres mía

porque no eres mía

porque te miro y muero

y peor que muero

si no te miro amor

si no te miro

 

porque tú siempre existes dondequiera

pero existes mejor donde te quiero

porque tu boca es sangre

y tienes frío

tengo que amarte amor

tengo que amarte

aunque esta herida duela como dos

aunque te busque y no te encuentre

y aunque

la noche pase y yo te tenga

y no.

 

 

El tiempo

Hace poco mi vida volvió a cambiar totalmente. Para opinar sobre algunas cosas posteriores al cambio, muchos utilizan el adjetivo “rápido”. Efectivamente, es así, si utilizo para tomar el tiempo, el calendario humano común. 
Puede ser que el mío vaya más de prisa, lo cierto es que mi reloj emocional no ha necesitado más tregua.

Creo que estaba curada antes de caer enferma.

Todos lo piensan, sienten curiosidad. Mucho tiempo he sufrido, viviendo algo invivible y esforzándome en dar vida a un cadáver de hace años. Es asombroso, incluso para mi, descubrir la capacidad que tiene el simple cariño para mantener unidas a dos personas y dejar de soportar el calificativo “simple”. No se bien porqué estuve a su lado tanto tiempo, no existe el tiempo perdido, existe el tiempo olvidado o no reconocido. El duelo acabó justo cuando comprendí que llevaba el traje oscuro desde hacía mucho, coincidiendo con la noche elegida por él para decir adiós.
Puede ser que simplemente, yo sea así. Pero aún así, lo pienso. ¿Es rápido? No he encontrado respuestas así que he decidido seguir disfrutando del mundo sin mirar atrás.  Debe ser esa mi filosofía de vida…  Recuerdo que en el colegio, las chicas preparaban cuadernos con preguntas para que los amigos contestaran, se llamaban “slams”. Una de las preguntas de alguna chismosa creativa (teniendo en cuenta que no teníamos más de doce años) era esa; filosofía de vida. 

Era la única pregunta que yo nunca sabía contestar.  (Se puso de moda justo después de ¿Cuál es tu color favorito?) Mis pensamientos eran entonces menos visibles entre sí, mi mente era un caos total. Podría haber rellenado todo el cuaderno o no, solo sé que, para mí, sigue siendo imposible contestar a esa pregunta en un par de líneas.

No tengo una filosofía de vida confesable, tengo muchas. 

No me gusta medir el tiempo o intentar normalizar mi vida, así como no creo en las leyes de velocidad. Cuando escribo, la línea del tiempo, imaginaria y recta que cualquiera puede dibujar mentalmente, deja de latir. Creo un segmento pequeño, humilde, donde puedo sentarme a mirar atrás y a especular sobre el futuro. Un espacio lleno de encanto. Tanto encanto, que solo soy capaz de cerrar los ojos y sentirlo. No miro atrás ni adelante, prefiero “no mirar”

17/05/2009

 

 

El miedo al rechazo

El miedo al rechazo nos condena a rechazarnos y a rechazar nuestros propios sueños, mucho antes de que nadie más haya tenido oportunidad de hacerlo. Hace falta coraje para pedir lo que quieres y tener coraje no quiere decir no tener miedo, es hacer lo que haga falta hacer, a pesar del miedo.

Jack Canfield & Marc Victor Hansen
“Sopa de pollo para el alma”

El escote negro de una mujer rara

marilyn_monroe_actressCon el pasar del tiempo se encuentra aún más sola. Ha aprendido a controlar: la naturaleza ajena y su cabello fino al viento.
Es una persona extraña, muerta por desconocida y llana en su rostro de espanto. Pensativa. Sus recuerdos, ya fugaces, se mezclan y se separan. Un mar, un océano abierto y una línea horizontal que divide la realidad de las mejores fantasías.
Al interlocutor olvidado le puso un nombre nuevo, unos ojos más hermosos, un color parecido… su piel, tostada al sol, ardió brillante en la escena.
Asexuada y confundida, no sabe porqué no es posible mirar más allá.
El horizonte no tiene fin por ser en sí una promesa. La promesa en persona, dando forma a la existencia, recordando a la mujer, que mirar hasta el final, como intentar conocer el destino, son de obligado respeto e infantil desatino.
No hay nada en esta vida que ella ahora pueda ser; lleva un escote negro y  una melena inmóvil… hoy me ha quitado el sueño y el mar me lo ha recordado.

 

15/05/09
(Coincide: escrito y publicado)

Sin título

Busco inspiración en este lugar terrible donde hace poco me instalé. Le rodean eucaliptos que se postran ante el invierno, flanqueando mis escapes.
Los olores curativos no traspasan las barreras de mi segundo sentido y no solucionan nada.
Espero al autobús tras cruzar el campo que llenó de tierra húmeda mis pies. El frío se ha calado en lo más hondo de mí.
Mi piel es la más seca.
Llevo a cuestas alimentos para muchos o pocos, dependiendo a dónde vaya; entorpecen mi camino, aunque esta vez no voy muy lejos.
He encontrado la guarida donde esconderme a esperar; me acomodo dentro, mientras el frío del asiento se asocia a una festiva conspiración en mi contra. Hay una mujer a mi lado que parece descontenta; siempre me cuenta lo mismo mientras que yo la ignoro. Cuando habla, cierro los ojos despacio, como un niño adormecido que quiere seguir la fiesta.

 Puedo sentir la brisa de esta tierra insana mientras veo sin mirar las hojas moviéndose sin fin bajo este cielo que agradezco.

La belleza es absoluta cuando pienso, que a pesar del viento fresco, todo invierno tiene encanto con un poco de sol.

Yasunari Kawabata

…Los bosques desfilaban por la ventanilla, desdibujados por una espesa bruma que sugería tibieza. Por encima de la bruma, las blancas nubes estaban bañadas en una luz trémula que parecía irradiar la tierra. Pero a medida que el tren avanzaba, el cielo se despejó completamente. Los rayos del sol penetraban oblicuamente por las ventanillas e iluminaban todo el vagón…

Extracto de “Lo bello y lo triste”

Gioconda Belli

Escribirte, escribirte, dibujarte. Llenarte el pelo de todas las palabras detenidas, colgadas en el aire, en el tiempo, en aquella rama llena de flores amarillas de cortes cuya belleza me pone los pelos de punta cuando vengo bajando sola, por la carretera, pensando. Definir el misterio, el momento preciso del descubrimiento, el amor, esta sensación de aire comprimido dentro del cuerpo curvo, la explosiva felicidad que me saca las lágrimas y me colorea los ojos, la piel, los dientes, mientras voy volviéndome flor, enredadera, castillo, poema, entre tus manos que me acarician y me van deshojando, sacándome las palabras, volteándome de adentro para afuera, chorreando mi pasado, mi infancia de recuerdos felices, de sueños, de mar reventando contra los años, cada vez más hermoso y más grande, más grande y más hermoso. 

Como puedo agarrar la ilusión, empuñarla en la mano y soltártela en la cara como una paloma feliz que saliera a descubrir la tierra después del diluvio; descubrirte hasta en los reflejos más ignorados, irte absorbiendo lentamente, como un secante, perdiéndome, perdiéndonos los dos, en la mañana en la que hicimos el amor con todo el sueño, el olor, el sudor de la noche salada en nuestro cuerpos, untándonos el amor, chorreándolo en el piso en grandes olas inmensas, buceando en el amor, duchándonos con el amor que nos sobra.

 

“escribirte”